miércoles, 22 de agosto de 2012

Me das la vida.

El viento amenaza con descubrirme. Me giro como si eso sirviera de algo, ahora está a mi favor.
Puedo contar una, dos...tres farolas fundidas. No me creo que no haya luz al final del camino. Pero esta vez me da igual, lo he recorrido tantas veces que me lo sé de memoria, y es más, he caído tantas veces que ya sé donde no debo tropezar. Esta noche se me hace más fácil la vuelta a casa. Hoy no podrás conmigo. Hoy no vas a joderme como haces cada rato antes de que comience a soñar.

Hoy voy a ser feliz, aunque sea unos instantes, a tu lado, porque te tengo conmigo y nadie más va a molestarnos pequeño:





No hay comentarios:

Publicar un comentario